SANTO DOMINGO. República Dominicana exporta grandes estrellas al béisbol de las Grandes Ligas, pero todavía tiene una asignatura pendiente: construir un estadio moderno que permita recibir partidos oficiales de esa competición.
Ahora, esa posibilidad vuelve a cobrar fuerza. El presidente Luis Abinader prometió dar el primer picazo del nuevo Estadio Quisqueya Juan Marichal antes de concluir su mandato, en 2028.
«Lo vamos a dar», respondió el mandatario al ser preguntado sobre su intención de dejar iniciados los trabajos del nuevo Estadio Quisqueya Juan Marichal. Explicó que una comisión encabezada por el jurista Jorge Subero Isa trabaja en el marco legal para desarrollar el proyecto mediante una alianza entre el Estado y el sector privado.
el mandatario asegura que se trabaja en el marco legal para desarrollar el proyecto que contempla transformar el entorno del ensanche La Fe con un complejo inmobiliario y urbanístico que podría cambiar la dinámica comercial y turística de esta zona de Santo Domingo.
Abinader se refiere a al proyecto de ley depositado el 9 de septiembre del 2026 ante la Cámara de Diputados, al cual contempla crear la Corporación Inmobiliaria para la Transformación del Ensanche La Fe.
Un estadio bajo la lupa de los fanáticos
La discusión sobre la necesidad de renovar el Estadio Quisqueya también se ha reflejado en las redes sociales. En días recientes, TurisDom publicó una fotografía del recinto mientras se preparaba para el inicio de la temporada de béisbol invernal, previsto para el 16 de octubre, y la publicación generó críticas sobre las condiciones de sus instalaciones.
Las reacciones de los aficionados reavivan el debate sobre la infraestructura de uno de los escenarios deportivos más importantes del país. El Quisqueya continúa siendo la casa de los Tigres del Licey y los Leones del Escogido, pero el proyecto de ley plantea que la instalación actual no reúne las condiciones modernas necesarias para recibir partidos oficiales de las Grandes Ligas.
La construcción de un nuevo parque permitiría mejorar los servicios, la comodidad y la seguridad de los espectadores, además de abrir la posibilidad de celebrar encuentros internacionales, eventos de exhibición y otras actividades deportivas y comerciales.

RD exporta estrellas, pero…
República Dominicana es una de las principales fuentes de talento para el béisbol profesional estadounidense, pero todavía aspira a contar con un estadio que reúna los estándares necesarios para recibir partidos oficiales de las Mayores.
Figuras como Juan Marichal, Pedro Martínez, David Ortiz, Vladimir Guerrero y Adrián Beltré han llevado el nombre dominicano hasta el Salón de la Fama de Cooperstown. A esa trayectoria se suma la victoria invicta de la selección nacional en el Clásico Mundial de Béisbol de 2013.
La construcción de una instalación moderna podría acercar ese espectáculo a los aficionados dominicanos y abrir nuevas oportunidades para organizar partidos de exhibición, encuentros internacionales y eventos vinculados al béisbol. La celebración de partidos oficiales de Grandes Ligas, no obstante, dependería de que el estadio cumpla los requisitos técnicos y obtenga las autorizaciones correspondientes.
Para Santo Domingo, el atractivo no se limitaría a los fanáticos locales. Un calendario de eventos internacionales podría generar viajes de aficionados extranjeros, aumentar la demanda de alojamiento y beneficiar a restaurantes, comercios, transportistas y otros prestadores de servicios.
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El proyecto inmobiliario
La propuesta de CITELF contempla una operación que supera la construcción de una instalación deportiva. El plan incluye desarrollar un complejo inmobiliario y urbanístico en terrenos del Estado y del Banco de Desarrollo y Exportaciones (Bandex), dentro del área delimitada para la transformación del ensanche La Fe.
El esquema plantea una sociedad con participación pública y privada. Bandex tendría un papel central en la estructuración de la corporación y en el proceso para seleccionar al inversionista estratégico, que deberá demostrar capacidad financiera y técnica para construir el estadio y presentar un modelo de negocio sostenible.
El desarrollo inmobiliario podría incorporar comercios, servicios, espacios públicos, áreas verdes y nuevas edificaciones, con potencial para atraer actividad económica y modificar el perfil urbano del sector.
La propuesta también contempla remodelar el Coliseo de Boxeo Carlos Teo Cruz. Además, establece que el estadio y el coliseo no podrán utilizarse como garantía inmobiliaria, mientras que el Estado conservaría la propiedad permanente de ambas infraestructuras.
Si el proyecto se ejecuta, el ensanche La Fe podría beneficiarse de nuevas inversiones, empleos y una mayor circulación de visitantes. No obstante, esos resultados dependerán del financiamiento, la planificación urbana, las condiciones de los contratos y la integración de las nuevas construcciones con los residentes y negocios existentes.
Un jonrón para el turismo de Santo Domingo
Un estadio con estándares de Grandes Ligas podría sumar un nuevo producto a la oferta turística de Santo Domingo, una ciudad que combina patrimonio histórico, gastronomía, vida nocturna, congresos y entretenimiento.
La infraestructura permitiría explorar paquetes turísticos vinculados al béisbol, actividades para visitantes internacionales y una programación de eventos capaz de generar movimiento económico más allá de la temporada invernal. Si se acompaña de una oferta comercial y de espacios públicos bien planificados, el proyecto podría contribuir a convertir el entorno del estadio en un punto de encuentro durante todo el año.









































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