Mientras el sargazo continúa representando uno de los mayores desafíos ambientales y turísticos para el Caribe, un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) encontró una forma de transformar este problema en una oportunidad económica.
Los científicos lograron extraer alginato, un biopolímero de alto valor comercial utilizado en múltiples industrias, a partir del sargazo que llega a las costas de República Dominicana. El hallazgo abre la puerta al desarrollo de nuevas cadenas productivas basadas en la bioeconomía circular y al aprovechamiento sostenible de una macroalga que cada año afecta playas, ecosistemas y la actividad turística del país.
La investigación fue desarrollada por la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del INTEC como parte de la tesis de grado de Cristal Richiez, estudiante de la Licenciatura en Biotecnología, en colaboración con investigadores nacionales e internacionales.
Extraen un 16 % de alginato del sargazo recolectado en República Dominicana
Durante el estudio, los investigadores diseñaron y evaluaron un proceso para extraer y purificar el alginato presente en el sargazo acumulado en las costas dominicanas.
Los resultados mostraron un rendimiento cercano al 16 %, una cifra que se encuentra dentro de los parámetros reportados por la literatura científica internacional, donde el contenido de alginato en esta macroalga oscila entre un 8 % y un 30 %.
Este resultado demuestra la viabilidad técnica de recuperar uno de los componentes más valiosos del sargazo, convirtiéndolo en una fuente potencial de materias primas para diversas industrias.
¿Qué es el alginato y para qué sirve?
El alginato es un compuesto natural presente en determinadas algas pardas y ampliamente utilizado por sus propiedades gelificantes, espesantes y estabilizantes.
Su versatilidad permite emplearlo en sectores como:
- Industria alimentaria.
- Cosmética.
- Agricultura.
- Industria farmacéutica.
- Desarrollo de biomateriales.
- Tecnologías sostenibles.
Gracias a su capacidad para formar geles y estructuras estables, el alginato es considerado un material estratégico para la fabricación de productos con menor impacto ambiental.
Una alternativa para enfrentar la crisis del sargazo
Durante los últimos años, el Caribe ha experimentado arribazones récord de sargazo que han impactado significativamente destinos turísticos como Punta Cana, Bayahíbe, La Romana, Samaná y otras zonas costeras de República Dominicana.
La presencia masiva de esta macroalga genera pérdidas para el turismo, afecta la pesca, deteriora ecosistemas marinos y obliga a gobiernos y empresas privadas a invertir millones de dólares en labores de recolección y disposición final.
En este contexto, investigaciones como la desarrollada por INTEC plantean una solución diferente: aprovechar el sargazo como materia prima para producir compuestos de alto valor agregado en lugar de tratarlo únicamente como un residuo.
«Tradicionalmente, el sargazo ha sido percibido como un desecho que afecta playas, ecosistemas costeros y actividades económicas. Esta investigación demuestra que puede convertirse en una fuente de materias primas de valor agregado cuando se aborda desde la ciencia y la innovación», afirmó Luis Enrique Rodríguez de Francisco, decano del Área de Ciencias Básicas y Ambientales del INTEC.
El sargazo golpea con fuerza a Punta Cana y otros destinos turísticos del Caribe
Investigación con apoyo internacional
La caracterización del alginato recuperado se realizó mediante técnicas avanzadas de análisis químico, cromatográfico y espectroscópico gracias a una red internacional integrada por investigadores del Laboratorio de Reactores y Biorreactores del INTEC, The University of the West Indies (UWI), la Universitat Politècnica de València (UPV), el Laboratorio BIODESS de la Universidad de Costa Rica y el Laboratorio Nacional de Nanotecnología (LANOTEC-CeNAT-CONARE).
Los análisis confirmaron la recuperación de compuestos asociados al alginato y aportaron información clave para optimizar futuras etapas del proceso de extracción y purificación.

El próximo reto: aplicaciones de mayor valor agregado
Los investigadores explicaron que la siguiente fase del proyecto estará enfocada en profundizar la caracterización del material obtenido para evaluar su potencial uso en aplicaciones de mayor exigencia tecnológica, especialmente en la industria farmacéutica y el desarrollo de biomateriales avanzados.
Para Yaset Rodríguez Rodríguez, coordinador de la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del INTEC, la cooperación científica será determinante para continuar desarrollando soluciones innovadoras frente al problema del sargazo.
«Los grandes retos ambientales que enfrenta el Caribe requieren esfuerzos colaborativos que trasciendan fronteras e instituciones. La ciencia colaborativa no solo acelera la generación de conocimiento, sino que también aumenta las posibilidades de transformar problemas regionales en oportunidades de innovación, desarrollo tecnológico y crecimiento sostenible», destacó.
INTEC apuesta por la bioeconomía circular
Esta investigación forma parte de una línea de trabajo más amplia que desarrolla la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del INTEC para aprovechar recursos biológicos mediante la producción de bioplásticos, biomateriales, biofertilizantes y otras tecnologías sostenibles.
Además de generar conocimiento científico, estos proyectos fortalecen la formación de estudiantes de la Licenciatura en Biotecnología, la única carrera de este tipo en República Dominicana, consolidando al país como un referente regional en investigación aplicada sobre el aprovechamiento del sargazo y la bioeconomía circular.










