Inaugurado en 1954, el Hotel Nueva Suiza fue uno de los grandes proyectos de turismo de montaña de la República Dominicana. Después de décadas de deterioro y abandono, hoy vuelve a recibir visitantes en Constanza.
En medio de las montañas de la Cordillera Central, con vistas al valle de Constanza, se encuentra uno de los hoteles con mayor historia del turismo de montaña en República Dominicana: el Hotel Nueva Suiza.
Más de siete décadas después de su inauguración, este establecimiento continúa formando parte del paisaje turístico de Constanza y representa una historia poco común: nació durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, conoció una época de esplendor, sufrió décadas de abandono y saqueo, y finalmente fue reconstruido para volver a recibir visitantes
La historia del Nueva Suiza comenzó en la primera mitad de la década de 1950. Según una publicación del Jardín Botánico Nacional, su construcción comenzó alrededor de 1950 en la comunidad de Las Auyamas, al sur del poblado de Constanza, con el objetivo de impulsar el turismo de montaña.
El hotel fue inaugurado oficialmente el 19 de junio de 1954, durante el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo.
La inauguración coincidió con otros proyectos de infraestructura que buscaban mejorar la conexión de Constanza con el resto del país. Ese mismo día fueron inaugurados el tramo de carretera El Río-Constanza, un puente sobre el río Constanza y un monumento dedicado a Trujillo.
Incluso un día antes de la inauguración comenzó un servicio regular de Dominicana de Aviación entre Ciudad Trujillo y Constanza, con cuatro vuelos semanales. La existencia de esta conexión aérea demuestra la importancia que se pretendía dar al nuevo destino turístico.
El lujo de los años 50
Para la época, el Nueva Suiza era un proyecto hotelero de grandes dimensiones.
El establecimiento abrió originalmente con 56 habitaciones y fue diseñado por el ingeniero Antonio Manuel Molina Morillo. Su mobiliario, cristalería y lencería fueron encargados en Italia, como parte de una propuesta que buscaba ofrecer estándares de lujo para los visitantes.
El edificio también contaba con espacios sociales, terrazas, bar y una suite presidencial de cuatro dormitorios, además de áreas que aprovechaban las vistas hacia el valle.
En 1957 se inauguró además una piscina alimentada por el río Constanza, convirtiéndose en otro de los atractivos del complejo.
Durante sus primeros años, el hotel recibió visitantes que llegaban atraídos por el clima fresco, las montañas y el paisaje agrícola de Constanza.
De símbolo turístico al abandono
Pero el esplendor no duraría para siempre. Después de la caída de Trujillo, el establecimiento pasó por diferentes administraciones y arrendamientos. Con el tiempo, la falta de mantenimiento provocó un deterioro progresivo.
Incluso se intentó reconstruir el hotel durante el último gobierno de Joaquín Balaguer, pero los trabajos quedaron inconclusos.
El abandono terminó convirtiendo al Nueva Suiza en una especie de monumento al deterioro. Según testimonios recogidos por Diario Libre, durante los años en que permaneció cerrado fueron sustraídos elementos como puertas, persianas, baños y otros componentes de la infraestructura.
En 2007, Listín Diario describía el antiguo hotel como una estructura que esperaba una oportunidad para ser remozada, después de haber perdido puertas, losetas, mesas, bañeras, lámparas y otros objetos de valor.
El hotel llegó a permanecer más de dos décadas cerrado.
El renacimiento del Nueva Suiza
La historia comenzó a cambiar en 2016. El Estado dominicano, a través de la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del Turismo (CORPHOTELS), entregó la administración del establecimiento mediante un contrato de 25 años a Golden Stars Hotels & Resorts.
El acuerdo contemplaba una inversión inicial superior a RD$93 millones, mientras que los responsables del proyecto estimaban que la recuperación completa rondaría los RD$112 millones.
Los trabajos de reconstrucción comenzaron ese año y el proyecto contemplaba recuperar el histórico establecimiento y convertirlo nuevamente en un atractivo para el turismo de montaña.
En 2019, cuando la reconstrucción estaba avanzada, se anunció que el hotel tendría 84 habitaciones, además de restaurantes, bar, salón de eventos, piscina, casino y áreas de recreación familiar.
Finalmente, el Hotel Nueva Suiza reabrió en 2020, completamente renovado, de acuerdo con una publicación científica del Jardín Botánico Nacional dedicada a la historia natural y turística de Constanza.
¿El Hotel Nueva Suiza está abierto actualmente?
Sí. Actualmente el Hotel Nueva Suiza aparece activo en Las Auyamas, Constanza, y mantiene servicios de alojamiento.
Google registra actualmente el establecimiento con 325 opiniones, una valoración de 4.1 sobre 5 y servicios como piscina, desayuno, Wi-Fi y estacionamiento.
Además, el hotel continúa siendo utilizado para actividades y eventos. En febrero de 2026, por ejemplo, fue el escenario del cierre del Rally “El Triángulo”, evento que reunió a más de 500 participantes en Constanza.
CORPHOTELS, por su parte, registra actualmente el Hotel Nueva Suiza entre sus propiedades, con 80 habitaciones, unos 74,820 metros cuadrados de área total y 7,174 metros cuadrados de construcción.
Mucho más que un hotel
El valor del Nueva Suiza no está únicamente en sus habitaciones o instalaciones.
Su verdadera importancia está en lo que representa.
El hotel nació cuando Constanza apenas comenzaba a posicionarse como destino de montaña. Fue parte de una estrategia para llevar visitantes hacia el valle y aprovechar su clima, sus montañas y sus paisajes.
Décadas después, Constanza se ha convertido en uno de los principales destinos de naturaleza de República Dominicana, con atractivos como Valle Nuevo, Aguas Blancas, sus paisajes agrícolas y las montañas de la Cordillera Central.
Y en medio de esa transformación, el Nueva Suiza permanece como un vínculo entre dos épocas.
Fue inaugurado en 1954, sobrevivió a la desaparición del régimen que lo construyó, atravesó décadas de abandono, estuvo prácticamente en ruinas y finalmente volvió a abrir sus puertas.
Hoy, cuando un visitante llega a sus instalaciones, no solamente encuentra un hotel en las montañas.
Encuentra un pedazo de la historia del turismo dominicano.
Una historia que todavía se puede visitar
El Hotel Nueva Suiza es, probablemente, uno de los ejemplos más particulares de cómo una infraestructura turística puede sobrevivir al paso del tiempo.
De símbolo del turismo de montaña en los años 50, a edificio abandonado durante décadas y luego nuevamente convertido en alojamiento, su historia refleja también los cambios que ha experimentado Constanza como destino turístico.
Y quizá ese sea su mayor atractivo: el Nueva Suiza no solamente tiene una historia que contar; todavía está allí para contarla.










