El Distrito Nacional continúa creciendo hacia arriba. El auge de las torres residenciales y los proyectos inmobiliarios de gran escala está modificando el paisaje urbano de sectores como Piantini, Naco, La Julia, Evaristo Morales y otras zonas del denominado Polígono Central, al tiempo que amplía una oferta que combina vivienda, comercio, servicios y espacios con potencial para estadías de corta duración.
Los datos más recientes del Registro de Oferta de Edificaciones (ROE) 2026-1 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) muestran la magnitud de este proceso. En la Región Metropolitana se registraron 6,682 obras, con un área activa de construcción de 7.84 millones de metros cuadrados.
Aunque las edificaciones de hasta 500 metros cuadrados representan el 79.3 % de las obras, apenas concentran el 11 % del área en construcción. En contraste, los proyectos de más de 5,000 metros cuadrados constituyen solo el 4.7 % de las obras, pero reúnen el 71.8 % del área activa. Los proyectos superiores a 15,000 metros cuadrados, por sí solos, representan el 1.2 % de las obras y concentran el 49.2 % del metraje.
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Esta concentración del espacio construido ayuda a explicar la transformación que experimentan los sectores más céntricos de Santo Domingo, donde las antiguas viviendas unifamiliares han dado paso progresivamente a edificios de apartamentos de mayor altura y proyectos con amenidades orientadas a un público de mayor poder adquisitivo.
El Distrito Nacional concentra los grandes proyectos
Santo Domingo Este registra la mayor cantidad de obras de la Región Metropolitana, con el 34 % del total, seguido por Santo Domingo Norte, con 15.7 %, y el Distrito Nacional, con 13.4 %. Sin embargo, cuando se observa el tamaño de los proyectos, el Distrito Nacional cambia de protagonismo.
El 40.8 % del área activa de construcción se concentra en el Distrito Nacional, frente al 29.1 % de Santo Domingo Este y el 18.2 % de Santo Domingo Norte. En conjunto, estas tres demarcaciones reúnen el 88.1 % del área activa registrada.
El dato refleja una característica particular del mercado inmobiliario capitalino: menos proyectos, pero de mayor tamaño y valor, especialmente en las zonas donde convergen residencias de alto nivel, restaurantes, centros comerciales, oficinas y servicios.
Sectores como Piantini, Naco, La Julia y Evaristo Morales se han convertido en algunos de los principales escenarios de esta transformación. Un recorrido realizado anteriormente por Diario Libre identificó más de 30 torres habitacionales en diferentes etapas de construcción en el entorno del Polígono Central, particularmente en Piantini, Yolanda Morales, Serrallés y Naco.
Una ciudad que también se vende como experiencia
El crecimiento vertical no solo está modificando el mercado residencial. También está creando espacios que pueden integrarse a la dinámica del turismo urbano, corporativo y de corta estancia.
En estas zonas se ha desarrollado una oferta de apartamentos amueblados y proyectos con características similares a las de un alojamiento hotelero, dirigidos tanto a inversionistas como a personas que buscan rentar por períodos cortos.
La relación entre ambos mercados ya es visible. Proyectos ubicados en el entorno del Polígono Central han incorporado modalidades de condohotel y apartamentos destinados a estadías temporales, mientras que las rentas cortas han encontrado demanda en áreas con una alta concentración de restaurantes, centros comerciales, oficinas y servicios.
Para el visitante, la ventaja está en la ubicación: alojarse en estos sectores permite estar cerca de centros empresariales, restaurantes, centros comerciales y principales corredores viales, convirtiendo al Distrito Nacional en algo más que una ciudad de paso hacia los destinos tradicionales de sol y playa.
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Piantini, entre las zonas más costosas
El valor inmobiliario también refleja esta transformación.
El ROE 2026-1 sitúa al Distrito Nacional como el municipio con el precio promedio más elevado por metro cuadrado de apartamentos, con RD$148,445. En barrios específicos, Paraíso alcanza un promedio de RD$218,951 por metro cuadrado y Piantini RD$210,026.
Estos valores se corresponden con la consolidación de una zona donde el mercado inmobiliario ha dejado de girar exclusivamente alrededor de la vivienda tradicional y se articula cada vez más con una oferta de servicios, gastronomía, entretenimiento, comercio y oficinas.
De hecho, Piantini, Naco, Evaristo Morales y otras áreas céntricas del Distrito Nacional figuran entre los sectores donde también se ha observado una mayor presencia de propiedades destinadas tanto a alquileres permanentes como temporales.
Más viviendas, más verticalidad
El fenómeno ocurre mientras la oferta habitacional de la Región Metropolitana continúa expandiéndose. El ROE registró 57,920 unidades de vivienda en el primer semestre de 2026, un incremento de 23.6 % respecto al segundo semestre de 2025.
Los apartamentos representan el 34.3 % de las obras destinadas a vivienda, pero concentran el 74 % del área habitacional, una señal del peso que tienen los proyectos verticales dentro del crecimiento inmobiliario de la capital.
Para el turismo, esta transformación representa una nueva dimensión de Santo Domingo: una capital que no solo recibe visitantes por su Zona Colonial, sus museos, gastronomía o conexiones aéreas, sino que desarrolla nuevos polos urbanos alrededor de los cuales se mezclan alojamiento, negocios, gastronomía, compras y entretenimiento.
El reto será que este crecimiento vertical pueda acompañar la evolución de la ciudad sin perder calidad urbana. El auge de las torres ya está cambiando la imagen de sectores tradicionales del Distrito Nacional; ahora también está contribuyendo a definir cómo se vive, se trabaja y se visita Santo Domingo.










