SANTO DOMINGO. La imponente silueta del buque escuela Juan Sebastián de Elcano ha capturado la atención de visitantes desde su arribo al puerto de Santo Domingo, marcando un hito en la agenda cultural y marítima de la capital dominicana.
La embarcación española, con más de 95 años de historia, es considerada uno de los símbolos más emblemáticos de la Armada Española y ha despertado admiración tanto por su valor histórico como por su elegante estructura de cuatro mástiles. En su tripulación está la princesa Leonor de Borbón, la heredera al trono de España, junto a decenas de navales.
Desde su llegada, decenas de personas, incluidos estudiantes, turistas, familias y curiosos, se han acercado a conocer de cerca esta joya flotante que evoca la era de los grandes descubrimientos. Vestido con sus banderas y gallardetes, el Juan Sebastián de Elcano se convirtió en una atracción efímera pero significativa en el litoral del Malecón, donde fue recibido con honores navales y culturales por parte de autoridades dominicanas y representantes diplomáticos de España.
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El buque, que sirve como plataforma de formación para los guardiamarinas de la Armada Española, realiza su 96º crucero de instrucción, y en esta ocasión ha incluido a Santo Domingo como uno de sus puertos de escala en América.
Durante su estancia, los visitantes han podido realizar recorridos guiados por la cubierta, conocer detalles sobre la vida a bordo y apreciar exhibiciones sobre la historia marítima española, la figura del navegante Juan Sebastián Elcano —el primer hombre en completar la vuelta al mundo— y la conexión histórica entre España y América.
La visita también ha servido como puente para fortalecer los lazos culturales y diplomáticos entre República Dominicana y España. En el marco de la visita del buque, se han realizado actos protocolares, presentaciones culturales y encuentros académicos organizados por la Embajada de España, destacando la cooperación histórica entre ambos países.
El capitán del buque, junto con la tripulación, ha manifestado su satisfacción por la cálida acogida recibida y por el entusiasmo mostrado por los dominicanos.
El Juan Sebastián de Elcano zarpará en los próximos días para continuar su travesía por el Atlántico, pero su paso por Santo Domingo dejará una estampa imborrable tanto en los que subieron a cubierta como en aquellos que simplemente lo observaron desde la orilla, recordando la fascinación eterna del mar y la historia que navega sobre él.







